viernes, 13 de marzo de 2015

LA GENTE SE ARREGLA TODOS LOS DÍAS EL CABELLO. ¿POR QUÉ NO EL CORAZÓN? Proverbio Chino


Esta entrada es muy cortita.

Llevo un par de días queriendo escribir sobre algo que me tiene sumamente indignada. 



Todo fue a raíz de una publicación que cayó en mis manos. Sabia que existían en este mundo envidias y personas con “mala baba”, pero no era consciente de que fuese de una forma tan descarada.

Despues de la perplejidad inicial, comenzó la reflexión y el planteamiento de un interrogante...

¿Cuál es la la educación moral y  la solidez de los principios de los usuarios de las redes sociales?



A lo largo de mi vida me he cruzado muchas veces con personas cotillas. No me refiero a esas personas que te preguntan es un momento dado por algún aspecto de tu vida, de tu familia, de tu físico... Solamente te interrogan porque despiertas en ellas curiosidad. Me refiero a esas personas deseosas de conocimiento de lo indiscreto, que despues se encargan de divulgar aquello que han descubierto de los demás.

¿Y que decir de un individuo/a que además de ser cotilla, es usuario de las rrss? 
Que aprovechándose de ellas puede hacer mucho daño, propagando rumores y divulgando temas importantes de la intimidad de otras personas. Creyéndose además, con el derecho de seguir opinando sobre lo que ha  divulgado y creando un debate sobre ello.






Cuál es la solución para zafarse de estas actitudes venenosas... ¿aguantar e intentar que nos resbalen? 

                                    NO

Todo ser humano tiene su forma de ser, todo ser humano tiene virtudes y defectos, pero esta claro que el humano cotilla es peligroso y hay que huir de el. 

¿Por qué?: La falta de discreción de estas personas es dañina para las relaciones personales.              






Siento la dureza de esta entrada, no soy mujer de polémicas, pero, cada persona elige como  manejar su barco. Si yo no te pido ayuda para que bogues conmigo, no me pidas un remo, mas aún... no me lo robes.

Gracias por leerme. 
Saludos desde mitad del Atlántico. Rosa.